La pantalla que no suelta: el uso adictivo del celular se vincula a conductas suicidas en jóvenes

No es cuánto tiempo pasan los jóvenes frente a la pantalla, sino cómo la usan. Un estudio publicado en la revista JAMA, basado en el seguimiento de 4,285 niños y niñas estadounidenses durante cuatro años, encontró una asociación clara entre el uso adictivo de redes sociales, teléfonos móviles y videojuegos y un mayor riesgo de conductas suicidas.
La investigación, desarrollada dentro del Estudio del Desarrollo Cognitivo del Cerebro Adolescente (ABCD) en 21 centros de EE. UU., siguió a participantes de unos 10 años de edad promedio. Los resultados fueron contundentes: casi un tercio mostró trayectorias crecientes de uso adictivo a partir de los 11 años, especialmente en redes sociales y celulares, y esos jóvenes tuvieron más del doble de probabilidad de presentar conductas suicidas que quienes mantenían un uso bajo.
En cifras: el 5.1 % de los participantes reportó conductas suicidas y el 17.9 % ideación suicida al cuarto año de seguimiento. El uso adictivo de videojuegos se vinculó con las mayores diferencias en síntomas internalizantes (depresión, ansiedad), mientras que el de redes sociales se asoció más con síntomas externalizantes (agresividad, impulsividad).
Un hallazgo clave matiza el debate: el tiempo total de pantalla por sí solo no se asoció con conductas suicidas ni con los síntomas medidos. Lo que importa es el patrón adictivo —la compulsión, la pérdida de control—, no las horas en sí.
El trabajo, liderado por la investigadora Yunyu Xiao de la Universidad de Cornell, refuerza lo que pediatras y psicólogos vienen advirtiendo: la solución no es demonizar la tecnología, sino enseñar a usarla con conciencia. Hablar abiertamente en casa, fijar horarios sin pantallas y reconocer señales como el insomnio o el aislamiento pueden marcar la diferencia.




Deja una respuesta