El calor ya mata más que la malaria: el informe Lancet pide declarar una emergencia sanitaria mundial

El calor se convirtió en una de las amenazas más letales del planeta, y la respuesta del mundo va por detrás del problema. Esa es la conclusión central del informe Lancet Countdown 2026 sobre salud y cambio climático, publicado esta semana antes de la conferencia climática COP31. El estudio, liderado por el University College London en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, reúne el trabajo de 146 investigadores de más de 100 instituciones en más de 30 países y sigue 54 indicadores que vinculan el clima con la salud.
Los números son estremecedores. Entre 2016 y 2023, el calor estuvo vinculado a un promedio de 540,800 muertes al año, de las cuales el 68 por ciento se atribuyen al cambio climático causado por el ser humano, frente al 55 por ciento de la década anterior. Solo en 2023, el año más caliente del período, el calor estuvo asociado a un récord de 710,000 muertes estimadas, una cifra superior a las muertes por malaria o por VIH en ese año, con el 71.5 por ciento atribuido al calentamiento. En total, los autores calculan casi 3 millones de muertes por calor vinculadas al cambio climático entre 2016 y 2023.
El daño no se mide solo en vidas. En 2025, el calor redujo la capacidad de trabajo de millones de personas y costó a la economía mundial unos 1.07 billones de dólares en ingresos potenciales, el equivalente al 0.91 por ciento de la producción económica global. La agricultura y la construcción concentraron el 38 y el 29 por ciento de esas pérdidas, respectivamente, porque son los trabajadores al aire libre quienes más sufren las altas temperaturas. La superficie afectada por sequías extremas también se aceleró alrededor de 700 por ciento entre 2016 y 2025, en comparación con la década anterior al Acuerdo de París.
Ante este panorama, los autores piden que el cambio climático sea declarado formalmente una emergencia sanitaria mundial, para activar mecanismos de coordinación, financiamiento y protección más rápidos. También reconocen avances: la inversión global en energía limpia alcanzó un récord de 2.1 billones de dólares en 2025, y muchos países que redujeron la contaminación del aire por combustibles fósiles están evitando miles de muertes prematuras al año. Para República Dominicana, un país tropical expuesto a olas de calor cada vez más intensas, el mensaje es directo: hidratarse, buscar sombra, cuidar a niños, ancianos y trabajadores al aire libre ya no es un consejo de verano, sino una medida de salud pública.




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