Omar Fernández aclara que su ingreso médico fue por gastroenteritis de una bacteria y no por agotamiento

Cuando la salud de un político se vuelve noticia, las especulaciones corren más rápido que los diagnósticos. Por eso el senador del Distrito Nacional por la Fuerza del Pueblo, Omar Fernández, decidió tomar la palabra este sábado: su reciente ingreso a un centro médico no se debió al agotamiento ni al exceso de trabajo, sino a una gastroenteritis provocada por una bacteria.
En un video difundido en sus redes sociales, el legislador explicó que su médico de cabecera, el doctor Fernando Contreras, le diagnosticó el cuadro infeccioso tras varios días de convalecencia. Agradeció las muestras de solidaridad, las llamadas y los mensajes recibidos, y aseguró que ya se encuentra recuperado y listo para retomar sus labores institucionales y políticas.
Fernández narró que todo comenzó la madrugada del pasado miércoles, cuando despertó con malestar general y poco descanso. En un primer momento atribuyó la indisposición al cansancio acumulado, pero esa misma noche presentó fiebre y escalofríos, señales que llevaron a los médicos a identificar la infección bacteriana.
El senador reconoció que las largas jornadas de trabajo pueden provocar cansancio natural, pero insistió en que esa no fue la causa de su ingreso. «Ser firme no significa ser incansable; significa reconocer que somos humanos, cuidarnos cuando hace falta y seguir adelante con el mismo compromiso de siempre», reflexionó.
Con su mensaje, el legislador cerró el círculo de rumores que rodearon su hospitalización, donde había estado desde alrededor del 8 de octubre, y que incluso lo alejaron temporalmente del Consejo Nacional de la Magistratura. Su frase de despedida, «firmes y pa’lante», dejó claro que la pausa fue solo médica, no política.




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