Mantenerse activo frena el Parkinson: más de ocho horas de ejercicio a la semana ralentizan el deterioro

OHIO.- Moverse podría ser una de las mejores medicinas para quienes viven con Parkinson. Un nuevo estudio publicado el 7 de octubre en Neurology, la revista oficial de la Academia Estadounidense de Neurología, encontró que los pacientes con mayores niveles de actividad física mostraron un deterioro más lento tanto en el movimiento como en el pensamiento y la memoria.
El trabajo siguió durante hasta siete años a 294 personas con Parkinson de leve a moderado, con una edad promedio de 66 años. Los investigadores las dividieron en tres grupos según sus horas semanales de movimiento: menos de cuatro, de cuatro a ocho, y más de ocho horas. Los mayores beneficios se observaron en quienes acumulaban más de ocho horas de actividad física a la semana.
“La enfermedad de Parkinson es un trastorno cerebral que causa problemas de movimiento y cognitivos que empeoran gradualmente, lo que lleva a la discapacidad y la pérdida de independencia”, explicó el doctor Dong-Woo Ryu, autor del estudio y profesor de la Universidad de Cincinnati. “Nuestro estudio halló que la actividad física podría tener beneficios duales, ya que se asocia con un deterioro más lento tanto en el movimiento como en la cognición”.
La actividad moderada incluía caminar a paso ligero, nadar a ritmo suave, jugar tenis en pareja o tareas domésticas como lavar ventanas o cortar el césped. La vigorosa abarcaba correr, andar en bicicleta a gran velocidad, deportes de equipo y palear o cargar objetos pesados.
Los investigadores aclaran que el estudio muestra una asociación, no una prueba de que el ejercicio detenga la enfermedad. Aun así, los resultados aportan una evidencia sólida de que mantenerse activo puede marcar la diferencia en la evolución de este trastorno neurodegenerativo que afecta a millones de personas en el mundo.




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