México da un paso histórico con el primer ensayo de células CAR-T fabricadas en el país contra la leucemia

México ha dado un paso importante en la lucha contra el cáncer con el primer ensayo clínico autorizado en el país con células CAR-T de producción nacional, una terapia avanzada que modifica genéticamente las defensas del organismo para que reconozcan y ataquen a las células malignas. La noticia, destacada este lunes por la prensa internacional, abre una puerta de esperanza para pacientes con pocas opciones de tratamiento.
El estudio estará a cargo de la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González, y se centrará en adultos con leucemia linfoblástica aguda que ha reaparecido o que no ha respondido a los tratamientos convencionales. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios autorizó el protocolo, identificado como CARLLA-B1, para evaluar la seguridad y la eficacia preliminar de la terapia MB-CART19.1.
La gran novedad es que todo el proceso se realizará en las instalaciones del hospital: la obtención de los linfocitos del paciente, su modificación genética, el control de calidad y la administración de las células ya modificadas. Hasta ahora existían en México otros ensayos en los que las células se extraían en territorio nacional, pero se modificaban en el extranjero, por lo que fabricarlas localmente representa un cambio de fondo.
Las células CAR-T pertenecen a una modalidad de inmunoterapia que aprovecha el propio sistema inmunitario del paciente. El procedimiento comienza con la extracción de linfocitos T, células capaces de reconocer y destruir otras células, a las que en el laboratorio se les introduce un gen para que produzcan un receptor artificial que identifica una señal concreta en las células que se busca atacar.
Por ahora, el acceso estará limitado a quienes participen en la investigación y cumplan los criterios del protocolo, bajo supervisión regulatoria y con las salvaguardas de seguridad aplicables a la investigación en seres humanos. Con esta autorización, México se suma a países como España, Brasil e India, que han desarrollado capacidades nacionales de manufactura de estas terapias para ampliar el acceso y reducir su costo.




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